El timing en la magia.

Tony Slydini
El timing es un Principio Básico en Magia, que consiste en hacer cada movimiento en el momento oportuno, con la intensidad e importancia oportuna, y con un ritmo que de alguna forma venga marcado por el tempo utilizado para realizar una secuencia de acciones y gestos.

Es muy difícil de calificar. Es un principio difícil de esclarecer, para el que no es fácil establecer reglas generales. Esforzándose en ello Arturo de Ascanio halló una distinción muy interesante para penetrar en el mecanismo del timing y desgranar su concepto, que consiste en la distinción entre acciones finales y acciones en tránsito. 

Aclararemos todo esto utilizando para ello las propias palabras del Maestro...

En un conjunto de gestos, hay un momento en el que se realiza el gesto principal, es decir, el gesto digamos final a lo que tiende todo lo que se ha hecho antes, y un conjunto de gestos intermedios que no son más que acciones en tránsito, gestos que sirven de paso (de tránsito) para el gesto u acción final. El movimiento tramposo hay que hacerlo siempre, no en una acción final, sino en una acción en tránsito. Hay que buscar acciones en tránsito para hacer las trampas en esos momentos. La idea de “para”, es lo que califica la acción en tránsito. Se cogen las cartas “para” enseñarlas. Coger las cartas es una acción en tránsito para enseñarlas. La idea del timing es acentuar las acciones finales y hacer las trampas en las acciones en tránsito.”

Arturo de Ascanio.

Es decir, y sirva de ejemplo la siguiente acción, tras un empalme: en tránsito a enseñar las cartas que están de dorso en la mesa para enseñarlas boca arriba en las manos, añado o descargo secretamente una o más cartas sobre las del tapete al recogerlas de la mesa -en tránsito a enseñarlas boca arriba en nuestras manos-, o en tránsito a dejarlas apartadas en otro lugar de la mesa centrando nuestra mente en ese nuevo lugar de la mesa y acentuando esa acción final.

La acción natural, si no hiciéramos ningún movimiento tramposo, de recoger las cartas y llevarlas a otro lado de la mesa, conlleva además un ritmo o tempo natural, una velocidad de gestos armoniosa adaptada a la personalidad de cada uno. Y es precisamente ese ritmo el que debemos imitar a la hora de introducir la acción tramposa en ese conjunto de gestos, que tienen como única finalidad dejar las cartas en otro lado de la mesa, y para el público esa acción final de la que Ascanio habla, no resultara entonces extraña ni sospechosa. Pero es fundamental, y es aquí donde entra el verdadero concepto del timing, que el ritmo que mantengamos para ese conjunto de acciones, (previa, en transito y final), sea natural y continuado, imitando el tempo natural que necesitaríamos utilizar si no hiciésemos trampa alguna. Se trata de imitar a la vida misma.

“En parte, el arte completa lo que la naturaleza no puede elaborar y, en parte, imita a la naturaleza"... Aristóteles.

Estamos seguros que si el mayor exponente de la lógica en el Liceo hubiera conocido a Ascanio, a Dai Vernon, a Kaps, o a Slydini , su frase habría sido...

"la magia imita a la naturaleza y completa secretamente lo que esta no es capaz de elaborar".


En futuros artículos trataremos el tema de la naturalidad, la motiviación y economia de movimientos y los distintos estilos naturalistas haciendo referencia a a las teorias naturalista de Ascanio y al el toque de Vernon

Siguiendo la linea conceptual ascaniana, hemos hablado hasta ahora, de acción previa, en tránsito y final. Y de esa misma forma podemos hablar de acción inicial-de intencionalidad-, acción secundaria o de transito- donde se realiza la trampa que queda oculta y totalmente invisible en la mente del público-, y acción final y posterior, la final da sentido natural a las anteriores y aportará en la mente del espectador una justificación clara tanto por haber realizado todo ese conjunto de acciones como para realizar las inmediatamente posteriores.

Acciones posteriores serían por ejemplo... guardar un estuche de naipes que estaba sobre el tapete en nuestro bolsillo que gracias a la acción final tenemos ya en la mano, golpear sobre el cubilete con la varita mágica que estaba en la mesa y la cual gracias a la acción final ya tenemos en la mano derecha, guardar el rotulador que firmo la carta en el bolsillo que gracias a la acción final ya tenemos en la mano derecha con una carta empalmada por ejemplo, etc.

Como se comprenderá, entre la acción final o posterior apenas existe diferencia ya que una es la continuidad de la otra, pero hemos querido desglosarla asi para expresar la siguiente idea. Nos referimos a la idea de recalcar la futura acción posterior ya en la propia acción inicial , antes de que todo ocurra, utilizando para ellos una palabra, un gesto u una mirada llamemosle de "condicionamiento psicológico".

Se trata de crear una idea de condicionamiento con nuestra mirada, versasión, o gesto físico con nuestro cuerpo o manos, o con la suma de todos ellos, encaminado a llamar la atención sobre el objeto -rotulador, estuche, varita- u acción para condicionar la acción posterior desde un primer momento. Ascanio habla de la importancia de acentuar la acción final, no habla de acción posterior porque están unificadas, e incluso habla del condicionamiento en otros aspectos, pero no comenta ni como ni en que momento debemos empezar a recalcar la acción y no hace uso del condicionamiento para ello, o por lo menos no hace referencia al mismo en este caso. Pues bien, la acción inicial es el momento en que nuestro cuerpo, mirada, gesto, nuestra mente ya esta encaminada a la acción posterior, y es en la acción final cuando esta llamada de atención esta en su grado más alto para así realizar la acción posterior casi por inercia, con continuidad y con el más natural de nuestros gestos.

Por supuesto, todo esto ocurre de una forma sutil y continua, ya que una simple mirada al objeto y luego al público puede recalcar y significar el comienzo de nuestras acciones.

Aquí cabría destacar, tal como hicimos referencia en el pasado articulo de "la percepción y su importancia" una conversación que mantuvo Dani Daortiz con Rafael Benatar en Granada, con un descubrimiento que él había realizado y que en su día mostró a Arturo de Ascanio, el cual le aplaudió la idea. Rafael comentaba algo lógico, que corrobora lo que queremos expresar en estos párrafos: Comentaba que si en mitad de una conversación tosemos, el llevar la mano a la boca es un signo evidente y natural. Si mientras lo hacemos, miramos al vaso de agua que hay sobre la mesa, todos darán por hecho que beberás un trago de agua. Aunque Rafael comentaba esta teoría dando a entender un término del efecto tubo, nos sirve para comprender cómo el cerebro a interpretado la señal de la mirada y se ha adelantado al suceso, de forma que sin decir una sola palabra, habremos conseguido el condicionamiento psicológico del que hablamos en la mente del espectador, recalcando así nuestra acción posterior.

Lo importante aquí, es saber que si lo que pretendemos es decir que vamos a guardar el estuche de naipes que esta en la mesa para que no estorbe, debemos empezar ha hablar sobre ello no en la acción final sino ya desde la acción inicial para continuar la frase con nuestros movimientos de forma que cuando lleguemos a la acción final realizaremos de forma natural la acción posterior de guardarlo acompañándolo todavía con nuestras palabras. Y en el preciso momento en que pronunciamos la palabra "guardarlo" ya habremos realizado simultáneamente la acción posterior, es decir nuestra mano ya estará dentro del bolsillo con el estuche en el, y al sacar la mano limpia y dar un golpe sobre el bolsillo, simultáneamente esto debe coincidir con la palabra "bolsillo" que sale de nuestro labios. De forma que todo este perfectamente sincronizado como si de una perfecta banda sonora se tratara, ya que de no coincidir así, la acción no resultara natural y aún sin levantar sospechas se deslucirá el resultado final.

Todo esto, tal y como explica Roberto Giobbi en sus Reflexiones Teóricas contenidas en Gran Escuela Cartomágica, viene a destacar la relevancia de anticipar la acción principal -es decir final y posterior-para evitar que la acción en tránsito se convierta en una acción principal también.

Pongamos un ejemplo...
Supongamos que vas a sacar un rotulador del bolsillo interior de la chaqueta. Si eres diestro, sujetarías la chaqueta con la mano izquierda (acción en tránsito) para facilitar la acción de la mano derecha de extraer el rotulador (acción principal o final). A la hora de recordar lo ocurrido, la memoria del espectador sólo habrá registrado la acción principal. Como esta última es la que cumple el objetivo evidente, la acción secundaria resulta un "mal necesario" apenas perceptible y podrá emplearse, por ejemplo, para robar una bolita de cera del botón de la chaqueta. Lo importante aqui es que la acción principal sea anticipada y esperada como tal por el espectador. Para ello diremos por ejemplo antes de introducir la mano en el bolsillo: ¿Tiene un rotulador o un bolígrafo? Espere, yo debo tener uno, y en ese "momento" la acción en tránsito cumplirá su función y no será vista por el público como una acción principal. Ya que si sujetamos la chaqueta con la mano izquierda sin decir nada, esta acción será percibida como principal e independiente, lo cual facilitará la reconstrucción de los hechos por parte del público. El propósito de la acción principal debe, pues , hacerse evidente de antemano y conseguiremos crear el condicionamiento psicológico del que hablamos para que el cerebro del público interprete la idea de nuestras palabras y se adelante al suceso u acción principal.

Otro ejemplo de anticipación seria...
antes de dejar una carta empalmada en el bolsillo, emplear como justificación para meter la mano en el bolsillo (y así convertir esta acción en secundaria y de tránsito) el hecho de sacar un pañuelo del bolsillo (acción final) diciendo... (condicionamiento psicologico u anticipación) Y ahora necesito un pañuelo limpio. ¿Alguien tiene uno? Si no, tendre que usar el mío. Este procedimiento es lógico aun si un espectrador te ofrece su pañuelo. Sólo entonces , cuando ya todos sepan que buscamos un pañuelo, será el "momento" en que introduciremos la mano en el bolsillo, dejaremos en él la carta y sacaremos el pañuelo.


El timing, como dice Giobbi, resulta dificil de entender porque esta en un nival más abstracto que otros elementos ya de por si abstractos como lo son la prentación, la construcción y el control de la atención. El timing es la ciencia del instante y determina, no la duración de una acción ni el ritmo de una secuencia, sino el "momento" en el que una acción secreta (realizada en el flujo de una acción en tránsito) ha de ser coordinada y sincronizada con otra para que pueda tener lugar en un momento de aparente inocencia.

Con este artículo en la buena magia pretendemos esbozar y aclarar algunos conceptos sobre el timing y su utilización práctica en la magia. Notese que el maestro Ascanio concibe el timing como un "principio en la ejecución" de alguna técnica o efecto y no opera en la "fase de composición" del efecto o juego en si, es decir parece no afectar a la composición estructural del efecto o de la presentacion, al menos en su concepción teórica o como finalidad. La finalidad del timing, en el concepto ascaniano, es una finalidad de defensa o cobertura para las acciones tramposas sin ninguna finalidad de ataque o de mejora de la presentación del efecto, aunque su uso afecte o modifique en la práctica a la propia presentación o composición estructural.

Resulta magnifica la interpretación del maestro Ascanio sobre este concepto del timing como herramienta de cobertura, pero no olvidemos que el timing es una voz sajona que en castellano significa "cadencia" y su significado hace referencia al ritmo y al especial acompasamiento que debe darse a un conjunto de acciones o gestos (y palabras), y como tal, a veces se trata no como un concepto aislado de cobertura, y hay quien piensa que opera en la fase de ejecución, confundiendo u aislándolo como conepto de ritmo en la prensentación, o como concepto de ritmo en la técnica...


veamos esto más detenidamente...


Es cierto que el uso del concepto rítmico puede ayudarnos por ejemplo a realzar el "climax" final de una rutina con todo su conjunto de "miniclimax" que ascenderán ordenadamente en progresión hasta el climax final si acentuamos el ritmo. Podriamos haciendo uso de la "pausa dramática" realzar un climax gracia a la tensión-expectación generada. O podemos hacer uso de el para marcar el fin del acto completo de ilusionismo sin necesidad de recurrir a una gran ilusión o a un gran efecto.

Por ejemplo, Tamariz termina su espectáculo con la cuerda rígida, y a primera vista a nadie se le ocurriría utilizar este número como final de todo un espectáculo. ¿Influirá el timing de Juan en la presentación al imprimirle tal ritmo a este efecto, por otra parte casi infantil y bien conocido por magos y profanos?... definitivamente si. Si aún no lo haz visto, observa el siguiente video de la cuerda india y lo comprenderás. Sólo un maestro como él, utilizaría, y de que forma, dicho efecto de cierre, obsérvalo ...

Número cómico utilizado por Juan Tamariz como cierre de su espectáculo en la sala Galileo de Madrid.

El uso de las pausas y los cambios de ritmos, son tremendamente esenciales en magia pero estos tienen una finalidad de ataque para mejorar la presentación, y por tanto -aún formando parte del ritmo o del timing de la presentacion- no debemos concebirlos como parte del concepto del timing en su afección mágica general... Tamariz, en su conferencia en Londres cuando habla del ritmo, hace alguna referencia a todo esto, aunque no llega a profundizar en el tema, poniendo varios ejemplos, como la importancia del ritmo al comenzar una rutina, la variedad del ritmo de toda nuestra actuación para no incurrir en la monotonia, o la relevancia de cambiar bruscamente el ritmo en la vislumbración del clímax final de un efecto de adivinación cartomágica al mostrar la carta elegida utilizando la "pausa dramática", o los cambios de ritmo que se imprimen dentro de un mismo efecto como en el clásico "siguiendo al líder" para realzar aún más la rutina y crear la sensación de un crescendo mágico. En este sentido Tamariz, usa el timing en la presentación para potenciar la comunicación compaginando charla y acciones y aprovechando las pausas para aumentar la efectividad de la charla, así como los cambios de ritmo. Más que del timing, habla del ritmo en la presentación -el timing aplicado a la presentación-.
Y esto no es algo que yo invente, pues ya lo decia el maestro Ascanio cuando afirmaba que a el le gustaba usar la palabra timing cuando se usaba como elemento de cobertura, y hablar de ritmo cuando se usaba como elemento de presentación.

Lo podréis observar en el siguiente fragmento de vídeo...
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Son imágenes estraidas de la Conferencia realizada por J.Tamariz en el hotel Kennedy en diciembre del año 1990 para "The Magic Circle de Londres", la asociación de magos más famosa del mundo, fundada en 1905.

Desde un punto de vista rítmico, la idea del crescendo mágico para crear la progresión en una rutina acelerando gradualmente el ritmo de sus fases es interesante. Si efectuamos en una rutina con varios clímax cada fase a un ritmo un poco más acelerado que la anterior, el público percibirá un aumento de intensidad aunque las fases o clímax sean iguales o parecidos. Esto funcionará mejor en efectos con clímax o fases cercanas entre si.

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 (El correcto uso del ritmo favorecera la presentación y las técnicas utilizadas en la rutina o efecto mágico... es un concepto fundamental del timing que debe estar adaptado a la personalidad de cada artista o personaje, y que aportará continuidad y variedad expresiva de forma global a todo el acto mágico, no solo a la realización independiente de un efecto en si)


Desde el punto de vista independiente, del efecto en si... observa como hace uso del ritmo Juan en su realización de "follow to lider" en el siguiente video...


Gracias al ritmo empleado, el cual aumenta considerablemente consigue crear una progresión y al final de la rutina crea parando el ritmo la sensación de un aparente fallo, para después recuperarlo y llegar al clímax final.

Aunque a veces la idea de la progresión se puede conseguir de forma inversa, es decir ejecutando cada fase más lentamente cada vez y de forma más clara que la anterior.

Como ejemplo magistral en su brillante rutina de cuatro fases de "agua y aceite", Rene Lavand va haciendo -o al menos es la idea que nos crea- cada fase más lenta que la anterior, haciendo de esto además el tema de su charla, es decir la "lentidigitación". Para "cambiar las emociones, el fin de todo esto", dice Lavand, a la prestidigitación se le añade expresión física, "facial y corporal, con pausas que en conjunto deben terminar logrando el ritmo armónico necesario para que un juego se convierta en una composición".


Observa como al levantarse de la silla acompañando el gesto con sus palabras, arranca al público de sus butacas en una gran ovación. Solo un maestro del timing y la charla argumental puede conseguir esto.

Seguiremos reflexionando en posteriores artículos ... a todos aquellos interesados en el uso práctico del timing aplicado a la técnica cartomágica les proponemos la lectura de las REFLEXIONES SOBRE LA TEORIA escritas por Roberto Giobbi en el segundo volumen de su obra Gran Escuela Cartomágica, donde se abordan seis aspectos del concepto, a saber: El Timing, El timing y la duración, El timing y el ritmo, El timing y el momento, El timing y la coordinación, y El timing como sincronización.

Por otra parte, Darwin Ortiz hace también una reflexión teatral sobre el concepto en el capítulo XVI de su obra "La Buena Magia" -sirva, la lectura de este capitulo, tan solo como apunte, ya que algunas de las ideas expuestas en dicha obra, estan faltas de fundamento o tán solo son una interpretación muy personal del autor, sobre todo en lo referente a los capítulos en los que se habla sobre la figura de Slydini, o el desarrollo de un estilo ya que de hacer caso a Darwin la cartomagia como estilo solo tendría sentido si todos nos dedicáramos a hacer exhibiciones de poker- en el capítulo XVI este experto en exhibiciones desgrana el tiempo desde el punto de vista teatral en tres factores, el "timing", el "ritmo" y el "tempo".

Para terminar, te ofrecemos, el siguiente video, hasta ahora inedito en you tube, en el que encontrareis maravillosas ideas sobre el Timing en la técnica, expuestas por Juan Tamariz a modo de conferencia. Contiene algunas ideas sobre el corecto uso del Timing para ensayar la cuenta Elmsley, o Hamman así como las dadas usando un metrónomo para marcar el ritmo. He incorpora, además, algunas ideas sobre el correcto movimiento del cuerpo al hacer el laping -regazo- destacando la importancia del ritmo al realizar esta acción. El correcto uso del cuerpo en las dadas y en el laping, es algo que daria pie a otros artículos, sin duda es algo que no tiene desperdicio...


Imágenes cedidas por Ron Mac Millan de la Conferencia realizada por J.Tamariz en el hotel Kennedy de Londres en diciembre del año 1990.

Aunque en el video Tamariz hace mención a la palabra cuenta y contaje en la descripción de la Emsley o Hamman, y de hecho cuente las cartas para acompasarlas con el metrónomo y mostrar la idea del contaje rítmico, nos gustaría recalcar tal como aconseja Larry Taylor que en este tipo de cuentas no debemos contar las cartas , a menos que sea absolutamente necesario para el juego. Tommy Wonder decia: "Sólo los magos y los idiotas cuentan cuatro objetos". Ya verás, haz la prueba, en todos los juegos en los que hasta ahora decías "y aquí tengo 4 cartas…", prueba hacer la misma cuenta pero sin contar... el efecto será el mismo, pero ganará enormemente en claridad y ahorrararemos en confusión, recuerda lo que comentábamos semanas anteriores cuando hablamos del concepto de Rioboo, "lo importante es confundir sin crear confusión". No contar confundirá al espectador, haciendo desaparecer en su mente la idea de la cantidad de cartas, y no creará confusión, haciendo más limpia la técnica. Larry Taylor así lo expone en su descripción de la "LTCOUNT", publicada en la revista Apocalipsis como una variante de la Emsley en 1982: "La gente no es idiota, y si tú pasas 4 cartas, no hace falta contarlas, a no ser que tengas un grupo más alto de naipes, por eso hasta cinco cartas, nunca debes, si la estructura del juego te lo permite, contarlas una a una". Una idea sería crear una acción en tránsito apoyada por el condicionamiento psicológico de mostrar el color de las cartas. Es decir, en una emsley cogeriamos las cartas en la mano izquierda y antes de contar diríamos... bueno y aqui tenemos unas cartas de un color muy parecido a las anteriores... ¿o sea de que color? (con lo que ya habremos creado el condicionamiento psicológico de anticipación)... realizamos entonces la emsley sin darle mayor importancia ( y en el flujo de la cuenta realizada mirando al público ya que esperamos su respuesta, haríamos el deslizamiento de dos cartas, que constituya la acción tramposa), y diríamos mientras tanto...azules...eso es, muy bien...azules... terminada la cuenta(acción final principal) y ya con las cartas en la mano derecha, diríamos... que las vamos a dejar... (mirada a lugar de la mesa-condicionando accion posterior)... dejamos las cartas junto a las anteriores mintras decimos... aquí en este lado de la mesa junto a las anteriores (acción posterior).

Con ello conseguiríamos aplicar el concepto del timing a la cuenta emsley y esta deberá realizarse, la cuenta nos referimos, con su propio ritmo natural interno (timing en la técnica haciendo uso de la coordinación rítmica. Si se empuja la carta dobe demasiado pronto, la extraña disposición de las cartas llamará la atención. Si se empuja muy tarde, la ejecución será irregular). Pero no confundamos el "timing en la técnica" como concepto interno de ritmo de la emsley- al que Tamariz se refiere cuando habla del uso del metrónomo, que es un concepto mas propio del ritmo que del timing en su concepción mágica-con el verdadero concepto del timing en la ejecución de la secuencia acciónes en la que se incluye la realización de la cuenta como acción secundaria para mostrar el color de las cartas. 


Con todo, podemos resumir diciendo que...

Existe un "timing en la técnica" (acompasamiento y coordinación de movientos de un pase o técnica), un "timing en la presentación" (acompasamiento de la charla junto con sus pausas dramáticas o no y sus cambios de ritmo), y un "timing en la ejecución" (como maniobra de cobertura de la acción tramposa o técnica utilizada), siendo esta última la que abarca el verdadero concepto del timing en la magia. Ya que es la acepción que se ocupa del “momento” relativo de una acción, de cuál es ese momento y de cómo identificarlo o construirlo. 

Robert Houdin -no confundirlo con Harry- así lo interpretaba cuando hablaba de “un temps” refiriéndose al momento apropiado en el que ejecutar una acción determinada, con la cadencia apropiada, dentro de otro conjunto de acciones. 

Y así lo apoya también la teoría de los tiempos fuertes y débiles enunciada por Slydini, el gran maestro del timing y la misdirectión, según la cual todas la acciones secretas han de ser ejecutadas en un tiempo debil, desgranar este concepto nos llevaria otro extenso y apasionante estudio. Lo ideal seria combinar la ideas de las acciones en tránsito de Ascanio con la de los tiempos fuertes y débiles. 

Según Ascanio la magia basada en el timing, como la de Goshsman o Slydini, es la magia más pura, más maravillosa, más increible, la que engaña hasta a los propios magos.

 (Albert Goshman)

Goshman en su conferencia de ilusionismo "Magic by gosh" asegura que en lo que se refiere al timing, que a pesar de que es un concepto muy importante en la magia, nadie puede enseñarnoslo realmente ya que es algo muy personal cuyo aprendizaje solo surge de la continua experiencia personal y con el público, según expone...

"Usted podrá observar a otros, como me está observando a mí en esta Conferencia, y captar  la idea general, pero esto es muy personal, y solamente usted puede aprender a aplicárselo a usted mismo. 
Al luchar con un truco que parece que no sale, intente hacerlo más rápido o más despacio, viendo de esta forma si el cambio de Tempo lo hace mas efectivo. Una vez que aprenda el Tempo y el Timing de un truco, puede usar estos fundamentos para otros trucos. Se va haciendo más fácil a medida que se aumenta el repertorio".  

Albert Goshman

(Quintino Marucci , "Tony Slydini")


Slydini fue un gran maestro del timing y la misdirection, y su forma de concebir este concepto esta presente en su grado más álgido en su numismagia personal o forma particular de realizar la magia con monedas. Aunque también realizaba excelentes rutinas con cigarrillos, pañuelos e incluso naipes.

Y es que es bién sabido que la numismagia o magia con monedas requiere por parte del artista un perfecto dominio y conocimiento del timing tanto en su concepto tecnico, como en el de presentación y sobre todo en el de ejecución, en la acepción que comentabamos anteriormente como conclusión de este estudio, haciendo especial incapie en el "momento" de la acción. A falta de Slydini os dejamos, para finalizar, algunas reflexiones sobre el timing hechas por Michael Ammar en el primer volumen de su Coin Magic (un excelente enfoque a modo de curso sobre la numismagia) ...

"Michael Ammar y magos de su mismo estilo tienden a una magia basada en el timing, en el efecto tubo, es decir, en la misdirection y... en la visualidad y  la eficacia que consiguen con tales medios".

Arturo de Ascanio.
"La Magia de Ascanio".

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(Reflexiones sobre el timing by Michael Ammar.Vol1-Coin Magic)


Si haz llegado hasta aquí, gracias amigo lector de la buena magia, y enhorabuena, ya que eso significará que formas parte de una minoria que intenta ensalzar nuestro arte a la categoria que se merece, alejandose con mucho de la realización de meros experimentos más o menos sorprendentes para el profano, el cual notará enseguida la diferencia entre eso y la auténtica y verdadera magia... esa que le hara sentir el verdadero aleteo del misterio en lo más profundo de su corazón al entregarle nosotros el nuestro.
Esperemos que estas reflexiones, utilizando las palabras del maestro Tamariz, te hagan pensar, te enriquezcan como artista -y por tanto como ser humano-. Y que te empujen -con fuerza- a buscar una magia mejor y más artística.

Y si bién es cierto que el timing y su uso correcto lo determina y se aprende en gran medida gracias a la continua experiencia con el público, como asegura Goshman  en sus conferencias o Darwin Ortiz en su reflexiones teatrales sobre este concepto publicadas en "la buena magia", también es verdad que el timing no se puede aprender automaticamente tán solo por pura experiencia, ya que es imprescindible entender su dinámica para asimilarlo correctamente y poder jugar con direfentes posibilidades futuras identificando con rapidez cualquier problema en la falta de ritmo o cualquier ventaja adquirida en su uso que mejore algún detalle de nuestra actuación. De ahí nace el planteamiento de este árticulo para labuenaMAGIA, debido a su necesidad conceptual. Si con ello logramos aunque sea, que tan sólo te replantees alguna de tus rutinas o algún aspecto aislado de alguna de ellas, nos daremos por satisfechos y tu magia será aún más rica de lo que lo era antes.


Autor del artículo: Carlos Durán.
© Carlos Durán 2007 - Derechos reservados a otros autores.

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